El consenso científico: algunos matices necesarios.Iosu Marruedo Abascal


1.- El consenso científico en torno a la Teoría del Calentamiento Global antrópico no es tan sólido como aparece en los medios de comunicación:
Con frecuencia me he preguntado por las razones del silencio que muchos científicos han mantenido en todo lo referente a la Teoría del Cambio Climático y sobre todo, de la falta de contestación ante las predicciones cada vez más alarmantes realizadas por los integrantes del IPCC desde 1990.
Durante casi 25 años, el IPCC ha campado a sus anchas, ha difundido exitosamente los postulados de la Teoría del Cambio Climático como si fuera evidencia probada y ha dispuesto de ingentes cantidades de dinero (la mayoría de origen público) para su financiación; no ha tenido ninguna reserva a la hora de asegurar catástrofes irreparables si no se atendían las recomendaciones contenidas en sus informes (uno de los últimos y no menos apocalíptico, en mayo de 2014).

Hacia finales de los años noventa empiezan a oírse algunas voces de científicos significándose como críticos ante los enunciados de la Teoría del Cambio Climático. Durante la primera década del siglo XXI, esas primeras voces críticas se amplian; aparecen nombres importantes entre los críticos y tienen lugar las primeras deserciones entre las filas de científicos del IPCC.
Los críticos se organizan y se publican (con dificultades de difusión; por ej. nunca aparecen posiciones críticas en Nature ni en Science) los primeros escritos, "cartas abiertas" y manifiestos denunciando la falta de fundamento científico de las afirmaciones realizadas por el IPCC; desde el 2004 se vienen denunciando malas prácticas, manipulación, exageración y falsedad de datos en los informes del IPCC.
La reacción por parte de los partidarios de la Teoría del Cambio Climático, con el apoyo de los medios de comunicación, ha sido virulenta; los críticos son denominados "escépticos" a los que se tacha de insensatos, ignorantes, "vendidos a los intereses de las empresas petroleras", insolidarios ....
En las tertulias y artículos de prensa son insultados y despreciados; en algunos casos, han perdido la fuente de financiación que sostenía sus investigaciones o incluso han sido despedidos de sus puestos de trabajo.

Actualmente, los informes del IPCC son criticados por numerosos científicos con conocimiento de causa.
Aunque debemos mantener despierto el espíritu crítico también ante las críticas, pues , como explicaré a continuación, también entre el bando escéptico se han producido manipulaciones y acciones confusas o poco éticas.
Inicialmente la contestación a los postulados defendidos por el IPCC, tomó la forma de "listas de firmas de adhesión". Más tarde, ya entrados en el siglo XXI, la contestación a la Teoría del Cambio Climático se presenta en forma de "artículos de autor", con contenido científico crítico y clara identificación de su autor (curriculum personal incluido).

Sobre las "listas de firmas de adhesión", las principales son :
La apelación de Heidelberg (4.000 firmas incluyendo 62 premios Nobel), La Petición de Oregon (31.000 científicos acreditados, pero cuidado, también "desacreditados" cuando se hace un seguimiento cercano de los nombres de la lista ); pero atención, debo recomendar prudencia, especialmente con la apelación de Heilderberg (1992) y sobre todo la Petición de Oregón (1998), pues son fuertemente criticadas y rebatidas en sus contenidos, valor y "peso científico", con acusaciones de manipulación y engaño al atraer a científicos hacia su apoyo y firma sin explicarles claramente que es lo que firmaban; son especialmente duras las críticas contra la manera de proceder del Dr. Frederick Seitz, promotor de la Oregón Petition. La polémica está servida y se reparten palos en todas las direcciones.
Otras "listas de firmas de adhesión" conocidas: La Declaración de Manhattan (600 climatólogos de investigación), la petición a las Naciones Unidas (100 geocientíficos), Petición presentada ante el primer ministro de Canadá (60 expertos en el clima), la Declaración de Leipzig (100 geocientíficos), la Declaración de los científicos atmosféricos (50), Petición a la Canciller alemana (200 científicos alemanes), Declaración de la Sociedad Americana de Física (150 científicos físicos que disienten de la postura oficial de la Sociedad), Petición para el presidente Obama (100 principales investigadores del clima), los científicos del clima de la ONU hablan sobre el Calentamiento Global (700, muchos previamente involucrados con el IPCC).
Todos estos documentos y declaraciones son críticos con la Teoría del Calentamiento Global causado por el hombre, y todos ellos (con las firmas y acreditaciones) son accesibles a través de Google. En la comunidad científica, el valor de "las listas de firmas" apoyando una causa u otra es hoy en día escaso.

Mi opinión personal es que las listas de "adhesión" tanto las pertenecientes al bando de los calentólogos como al de los escépticos, carecen de valor probatorio y son un mero instrumento de propaganda al servicio de su promotor.

Los artículos de contenido científico, firmados por el autor sí que tienen más valor y suelen ser más considerados que las "listas de adhesión". Ofrecen argumentos, datos, intentan mantenerse dentro del ámbito de la ciencia racional y no utilizan la descalificación del contrario, no utilizan insultos ni argumentos agresivos "ad hominem".
En este enlace, puedes acceder a una relación de científicos críticos con la Teoría del Calentamiento Global, que justifican y firman su postura en cada caso.
En general, son las reacciones más tardías (artículos de autor , principalmente desde el año 2004), las que considero más fundamentadas en su contenido crítico, más limpias, justificadas y honestas, tanto por sus argumentos, como por las personas que las protagonizan; además de quienes aparecen en la relación de científicos del enlace anterior, señalaré estos tres ejemplos:
1) El caso de Paul Reiter:
El Dr. Paul Reiter es profesor en el Instituto Pasteur de París a cargo de la unidad de Insectos y Enfermedades Infecciosas. En su carrera de más 30 años en la salud pública, trabajó 21 años como investigador para el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU, (CDC). Su trabajo como especialista en el área de enfermedades transmisibles, le ha llevado a casi todas partes del mundo en sus investigaciones sobre malaria, filariasis, dengue, fiebre amarilla, encefalitis de St. Louis y del Nilo Oeste.Ha sido miembro del Comité de Expertos Asesores de la OMS sobre biología y Control de Vectores desde 1998, consultor para diversos Grupos Científicos de Trabajo de la OMS. También trabajó para la Organización Panamericana de Salud y otras agencias en la investigaciuón de estallido de epidemias de enfermedades transmitidas por mosqui-tos, como también ha investigado el SIDA y la fiebre hemorrágica Ébola y oncocerciasis.Después de trabajar para el IPCC, abandonó su colaboración por estar en desacuerdo con las afirmaciones realizadas en los informes sobre impactos del Cambio Climático según los cuales se anunciaba la extensión geográfica de ciertas enfermedades transmitidas por mosquitos, la malaria entre ellas, alcanzado altitudes y latitudes hasta ahora libres de la enfermedad. El 25 de abril de 2006 prestó testimonio ante el Senado de los EEUU, aportando datos y pruebas que demostraban la falsedad de lo afirmado en el informe del IPCC. Solicitó así mismo que su firma, como colaborador, fuera retirada del informe; tardó tres años en conseguir que su nombre fuera eliminado del informe que afirma que aumentarán los casos de malaria en Europa y otras regiones como consecuencia del Cambio Climático.

2) El Dr. Roy Spencer:
El Dr. Roy Spencer está a cargo, junto con el Dr. John Christy, del registro y análisis de los datos de la temperatura atmosférica que obtienen los satélites en toda la superficie de la Tierra. Ambos científicos son críticos con la teoría del Calentamiento Global Catastrófico Antropogénico presuntamente causado por las actividades humanas. Son escépticos porque como científicos están al tanto de todo los relacionado con la física de la atmósfera y del sistema climático y además han demostrado tener una ética científica impecable y una honestidad a prueba de toda sospecha.
Para el Dr. Spencer, el Sistema Clima siempre ha estado en continuo cambio desde la formación del planeta. Lo que es cuestionable es la causa del actual cambio. Sus investigaciones se centran en la influencia de la oscilación del Pacífico Sur (ENSO o también conocida como El Niño, fenómeno meteorológico conocido desde antiguo) en la evolución climática.
Los acontecimientos de "El Niño" y su repercusión en los patrones de formación de nubes (además de las oscilaciones de la energía emitida por el Sol) son los principales responsables de la gobernación del Clima; en su opinión, el protagonismo de los gases de efecto invernadero es mucho menor y está siendo claramente exagerado en las simulaciones del IPCC.
Puedes leer aquí el resumen de su entrevista con sus opiniones sobre el documento de Evaluación Nacional del Clima presentado al presidente Obama. Termino con este pensamiento del Dr. Spencer:
" La urgencia de salvar a la humanidad es casi siempre un falso frente para el ansia de gobernarla".
3) el Dr. Lenart Benstsson, científico sueco, ex-director del Instituto Max Plank de Meteorología de Hamburgo, quien ha pasado de participar en los trabajos del IPCC, a adoptar una postura moderada, alejada de todo catastrofismo y alarmismo, aconsejando prudencia ante un tema complejo (el Clima) "solo parcialmente comprendido".



2.- Pero, ¿por qué se ha tardado tanto en reaccionar? y ¿por qué la reacción de los críticos tiene tan poca difusión y es todavía desconocida para la opinión pública?
A mi entender, estas son las razones que explican el retraso y la timidez de la respuesta:

a) La tardanza se debe a la gran dificultad inherente a las investigaciones climáticas; el Clima se caracteriza por el comportamiento medio de la atmósfera durante periodos no inferiores a 30 años. Es necesario esperar para reunir pruebas y tener evidencias:
El Sistema Clima es un sistema complejo, en el que intervienen numerosas variables (no menos de 12 agentes diferentes) que interactúan continuamente, con diferentes velocidades y en diferentes sentidos: retroalimentación, inhibición, modulación .....
Muchas de estas relaciones entre estos agentes del clima son todavía una incógnita, pareciendo conformar un Sistema de comportamiento caótico, impredecible y por lo tanto no "simulable" ni predecible.
Cuando un grupo de científicos propone una Teoría, esta se acepta, en principio, como hipótesis que hay que probar.
El problema de las Ciencias del Clima es que operan con un método inductivo, considerando como dato experimental la tendencia (elaboración estadística de miles de datos) observada durante periodos no inferiores a 30 años. Por lo tanto, el factor tiempo es fundamental para la verificación de las Teorías sobre el Clima.
Solo la evidencia observada durante el paso de los años puede probar la verdad o falsedad de la Teoría enunciada.
Y en el caso de la Teoría del Calentamiento Global, después de más de 30 años desde la definición de sus postulados, las evidencias, lo observado en realidad, no confirman ni prueban nada de lo afirmado por el IPCC.
Pero ha habido que esperar; la postura científica honesta consiste en considerar todas las posibles respuestas ante un fenómeno observado (posibles hipótesis) para después, utilizando el método científico, ir comprobando cual es la que se comporta de modo más coherente con la realidad, cual es la que mejor sirve para explicar los fenómenos del pasado y además tiene un alto valor predictivo sobre el futuro.
No es el caso de esta Teoría: atribuir al CO2 el principal protagonismo de la variabilidad del Clima no tiene fundamento científico. No ha sido así en el pasado climático de la Tierra y las predicciones del IPCC basadas en los gases invernadero no se han cumplido.
La realidad desmiente al IPCC.

Pero ha habido que esperar 30 años para poder tener evidencias probatorias; esta ha sido a mi entender una de las razones para el silencio de los primeros años de vida de la Teoría del Cambio Climático, durante los cuales solo se ha oído la voz del IPCC.

b) Por el temor a ser tachado de insolidario, insensato, corrupto, vendido a los intereses de las grandes empresas petroleras, y ver comprometidos el prestigio personal y la carrera profesional:
Este temor ha mantenido muchas bocas cerradas; si podemos decir que un político que se manifieste públicamente contra la Teoría del Cambio Climático es un político muerto (independientemente a su afiliación izquierdas o derechas; recordemos como ejemplo al "primo de Mariano Rajoy") un científico crítico tiene muchas posibilidades de perder la fuente de financiación de su proyecto, su imagen pública puede verse deteriorada ......
Muchos han optado por el silencio prudente durante años, o bien se han unido al "hilo" del Calentamiento Global, al darse cuenta de que sus proyectos de investigación obtenían más facilmente la financiación necesaria si eran presentados como conectados o relacionados con el Calentamiento Global.
Todavía estamos inmersos en esta fase, coexistiendo "calentólogos" y "escépticos", solo que ahora la voz de estos últimos es cada vez más alta y más autorizada.
El argumento más utilizado contra los escépticos es el de mercenarios insolidarios, comprados por las Petroleras ..... receptores de ingentes sumas de dinero destinado a contrarrestar y desactivar la Teoría del Cambio Climático.
Por ejemplo, este es el argumento utilizado por el prestigioso articulista del diario "El País" Moisés Naïm en su artículo del 1 de junio de 2014. Leyendo este artículo podremos comprender muy bien por qué muchos científicos optan por el silencio, y por no significarse en esta controversia.
Por cierto, quiero señalar que el informe citado por Moisés Naim al principio de su artículo y que le sirve como fundamento para posicionarse con tanta seguridad sobre la Teoría del Cambio Climático es el informe de Nicholas Stern. Sir Nicholas Stern es economista, no es climatólogo ni tiene formación en ninguna otra disciplina científica experimental; redactó su informe sobre los impactos del Cambio Climático por encargo del Gobierno del Reino Unido. Fue publicado el 30 de octubre de 2006. El contenido del informe no fue elaborado siguiendo los pasos del método científico, carece de fase experimental probatoria y nunca fue sometido al proceso de revisión por pares.
Curiosamente, también en El País y casi un año más tarde (14/03/2015) el escritor Antonio Muñoz Molina publica otro artículo muy semejante al de Moisés Naïm, con el título Los comerciantes del engaño y que puedes leer con un click sobre el enlace. Otra vez las palabras duras, acusaciones de falta de ética, científicos corruptos que traicionan a la evidencia científica por un puñado de dólares ...... Pero nada de ciencia, nada de datos, nada de nada; en los tribunales de EEUU es lo que se llama prestar testimonio "de oidas"; y cada vez hay más personas del llamado mundo de la cultura, que prestan "testimonio de oídas": Carlos Francino en la SER, actores, cantantes y deportistas que se solidarizan con la "hora del planeta" ..... etc.
El debate científico ha muerto!!! Viva el debate ideológico !!!!

c) Porque se ha establecido simplistamente un vínculo entre las posturas "negacionistas" (críticos) y la pertenencia a una ideología conservadora y/o neoliberal :
El debate científico ha quedado condicionado y supeditado a la ideología; la Ciencia ha perdido su independencia y es objeto del forcejeo entre conservadores y progresistas. Si eres crítico con los postulados de la Teoría del Cambio Climático o cuestionas algunos de los enunciados de los informes del IPCC serás tachado de "derechoso", conservador.
La aceptación, difusión y acciones solidarias en relación con las tesis del Calentamiento Global se adjudican al terreno social-ideológico del progresismo (las izquierdas y el ecologismo). Muchos científicos se piensan mucho sus palabras antes de ver comprometida su imagen social.
Ejemplo de lo anterior: entrevista a Martín Lopez Corredoira en El Manifiesto.com

d) El fin justifica los medios:
Algunos otros científicos creen que el empleo del alarmismo y el miedo como estrategia para atraer la financiación de los Estados hacia proyectos de investigación necesarios está justificada. El buen fin hacia el que se orientaría el gasto público en ciencia es justificación suficiente para no denunciar el alarmismo, la información sesgada y la manipulación de la opinión pública en lo referente al Calentamiento Global.
Y bien mirado, el argumento es atractivo; ¿como si no, atraer financiación pública suficiente para la necesaria investigación en energías limpias, en prevención y corrección del problema de la deforestación, en investigación oceanográfica .....?
El miedo mueve la cartera de los Estados y facilita recursos que de otra manera sería imposible conseguir, por muy necesarios y valiosos que sean tales proyectos de investigación.
Todos los científicos saben hoy en día que si el proyecto de investigación para el cual buscas financiación se denomina, por ejemplo, "Inventario del fitoplancton marino del Golfo de Bizkaia" puede que tengas grandes dificultades en conseguirla, pero si lo titulas " Evolución de la biomasa de fitoplancton marino del Golfo de Bizkaia en relación con el Cambio Climático" las posibilidades de obtener la financiación puede que sean mucho mayores.

El pasado 23 de setiembre (2014) , más de 120 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo se dieron cita en la sede de las Naciones Unidas en una nueva Cumbre sobre el Clima.
Durante la reunión se recibieron ofertas por un total de 2.300 millones de dólares como capitalización inicial del Fondo Verde puesto en marcha para financiar acciones contra el calentamiento global, según informó Ban Ki-Moon al clausurar la reunión. Se trata de reunir fondos en una bolsa común (llamado Fondo Verde), destinados a financiar las tareas de adaptación de los países pobres ante los esperados impactos del Cambio Climático.
El sector público y el privado también anunciaron a lo largo de la cumbre un importante refuerzo de las inversiones y las ayudas para la lucha contra el Cambio Climático. En total, los compromisos movilizarán más de 200.000 millones de dólares antes del final de 2015, según anunció la ONU. El negocio de los llamados "mercados verdes" es prometedor.
¿Puede ser esta una razón suficiente para guardar silencio ante el alarmismo promovido por el IPCC? Al parecer, para muchos científicos, sí.

e) El temor a ser catalogados entre los conspiranoicos y pirados que proliferan en la Red y que con argumentos estrambóticos y teorías insensatas (nada que ver con argumentos científicos) coinciden infelizmente en el terreno de los escépticos y críticos de la Teoría del Cambio Climático.
Un simple paseo por Google te permitirá conocer un florido ramillete de conspiraciones mundiales y de gobiernos en la sombra, maniobras pseudomísticas y demás historias que tampoco contribuyen en nada al avance del conocimiento.


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