Sugerencias para el IPCC.Actualización de las líneas de investigación en ciencias del ClimaIosu Marruedo Abascal

1.- Algunas sugerencias de actuación para el IPCC.
Los calores de verano de 1991 en el Hemisferio Norte alarmaron a los científicos, ecologistas y medios de comunicación; dejó de hablarse del agujero de la capa de ozono y se puso de moda el problema del calentamiento. Un poco antes, ya las Naciones Unidas habían advertido de este fenómeno, alertando al mundo de este peligro.
En 1988 se creó el Panel Internacional de expertos en Cambio Climático (IPCC), que , como ya hemos señalado anteriormente, comenzó a emitir informes en 1990.
Al IPCC se le atribuyen diversas limitaciones y defectos:
a) El primer punto a considerar es que define el Cambio Climático como la "modificación de las condiciones (composición, características y flujos) de la atmósfera, por obra directa o indirecta del Hombre".
En consecuencia, no admiten otra causa y forma de calentamiento (o enfriamiento¿?) que la antropogénica. No se que hubiera dicho el IPCC si se hubiera enfrentado al clima de la época Minoica (-3500 a.C) con temperaturas entre 3-5º C superiores a las actuales o a la etapa cálida Medieval (900-1300).

Descartar los demás factores que actúan sobre el clima, relegándolos a meros "agentes comparsa" de acción lenta y construir sus simulaciones fundamentadas principalmente en el efecto invernadero debido a las emisiones de CO2, metano, NOx ... es cuando menos aventurado e imprudente.
Y sobre todo, inexplicable, ya que los científicos que participan en el IPCC conocen el protagonismo del Sol, saben del el papel del vapor de agua en la atmosfera, conocen también la variabilidad debida a los ciclos planetarios (variación cíclica de la inclinación del eje de rotación terrestre, eclíptica ....etc) ; saben de la importancia de los óceanos y de lo poco que conocemos todavía sobre como interactúan con todos los agentes anteriores. Sin embargo, el IPCC eligió desde el principio un solo sospechoso, las emisiones de CO2, y durante todos estos años, se ha dedicado a reunir pruebas para demostrar su culpabilidad y además, realiza periódicamente predicciones a medio y largo plazo, cargadas de alarmismo y catastrofismo, sin más prueba que los escenarios de futuro obtenidos en sus simulaciones.

b) El segundo punto se refiere a la organización y funcionamiento internos del IPCC; el Panel de expertos es actualmente un colectivo formado por cerca de 3000 miembros (no de 3000 científicos como generalmente se da a entender en los medios de comunicación). Algo menos de la tercera parte son científicos, con diferentes grados de experiencia en ciencias experimentales y medioambientales (sí es cierto que algunos de estos científicos son de gran prestigio), el resto son economistas, sociólogos, diplomáticos, estadísticos ....
Según el Dr William Schlesinger, biogeoquímico y presidente del Cary Institute of Ecosystem Studies,(Millbrook, NY) aproximadamente el 80% de los miembros del IPCC carecen de formación académica en ciencias del Clima.
A las reuniones plenarias, en las que se toman las decisiones y elaboran los documentos finales, suele asistir una parte pequeña de sus miembros, ya que la asistencia no es obligatoria.
La tarea del IPCC, según su reglamento, no es la investigación sobre el Clima; su labor fundamental es leer y atender todo lo referente a la investigación climática, dándose por enterado de cualquier trabajo publicado sobre la evolución del Clima.
Quizá por estas razones, el IPCC se ha dividido en grupos de trabajo:
a) Existe un primer grupo de trabajo científico, que recibe información, analiza datos ....
b) Un segundo grupo, con estadísticos, sociólogos ... que analiza y evalúa los posibles impactos derivados de la evolución climática definida por el primer grupo (el de trabajo científico).
c) Un tercer grupo, dedicado exclusivamente a proponer medidas y estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Existe un cuarto grupo o "anexo técnico", dedicado a realizar el inventario anual de las emisiones de gases invernadero de cada Estado.
Está claro que la clave reside en la solidez de los enunciados realizados por el primer grupo de trabajo; los demás, van por detrás, realizando los análisis, recomendaciones ... oportunas.
Si los enunciados de los científicos resultaran exagerados o equivocados, el IPCC se derrumbaría como un castillo de naipes.

Son cada vez más numerosas las voces que reclaman una estructura más sencilla, con muchos menos miembros e integrado por las más prestigiosas autoridades científicas en la materia competente en cada caso, aunque no se cumpla necesariamente que sean representantes de todas las naciones del mundo.

c) El tercer punto es el referente a la verificación de las predicciones realizadas por el IPCC. El primer informe emitido y las primeras predicciones se realizaron en 1990. Habiendo transcurrido 24 años desde entonces, podemos hacer ya una comparación entre "predicción y realidad observada".
Esta comparación es desastrosa para las simulaciones realizadas por el IPCC en las que fundamenta su Teoría del Cambio Climático.
Si bien en los informes posteriores, 1995, 2000, 2005-07, 2010 y 2014 han ido adecuando y acondicionando las nuevas predicciones a la "realidad observada", no ha cambiado nada sobre la causa principal del presunto Calentamiento Global y se ha mantenido siempre el tono catastrofista y alarmista en todas las nuevas predicciones e informes.
A medida que vamos teniendo más información sobre el pasado climático de nuestro planeta, aumenta el grado de certeza sobre anteriores épocas cálidas, imposibles de comprender y explicar desde la Teoría del Cambio Climático. No obstante, el IPCC se mantiene en sus presupuestos, incluso aumenta el grado de certeza (probabilidad de acierto) de sus predicciones. Mientras tanto, la realidad va por un camino diferente al descrito en los modelos de simulación del IPCC..

Si esta Teoría no sirve para explicar los acontecimientos del pasado y si las predicciones que realiza no se cumplen, debemos concluir que no es una Teoría correcta. El IPCC debería considerar otros supuestos, otras variables o agentes climáticos y debería buscar la llave que controla sus interacciones.
Esto es lo que, en silencio, están haciendo un buen número de científicos, intentando aclarar las muchas cosas que no sabemos sobre el complejo sistema Clima, haciendo ciencia honesta, racional y verificable.



2.- Actualización en investigación climática: ...y si negamos el protagonismo principal del CO2 ¿a quien debemos vigilar?
Entre los agentes que influyen en el Clima de la Tierra, algunos de ellos son ya bastante conocidos; pero atención, conocemos bastantes cosas de la acción o "peso" independiente, considerados uno a uno. Sin embargo, las interacciones entre todos ellos (tal y como se comporta el sistema Clima en realidad) son todavía un gran misterio para nosotros. En esta Tabla podemos ver la organización de los agentes climáticos mejor conocidos:

AgentesClima.jpg


En la actualidad, las investigaciones sobre el Clima van mucho más allá de lo que se dice por la boca del IPCC, afortunadamente. Cada uno de las variables que aparecen en la Tabla anterior sigue siendo sujeto de investigación, por parte de especialistas científicos de los diversos campos de la Ciencia: oceanógrafos, físicos atmosféricos, astrofísicos, meteorólogos ... especialmente las referidas al comportamiento del Sol, el estudio del fenómeno de "El Niño" y el protagonismo de los oceanos como reservorio de calor y de CO2.

Quiero señalar "otras" líneas de investigacion, algo más atrevidas y novedosas, que introducen elementos importantes en el complejo terreno de las ciencias del Clima:
1.- Nuevas misiones destinadas a medir y evaluar con mayor precisión la actividad solar. Observaciones de la NASA publicadas en "Science" advierten que desde 1980 el Sol está emitiendo más fulguraciones y destacan también que ha aumentado el número de agujeros coronales, por donde la alta atmósfera del Sol deja pasar las radiaciones sin filtrarlas. El 6 de febrero de 2011, la sonda Secchi de la misión Stereo, ha conseguido colocar dos sensores distintos uno a cada lado del Sol , enviando desde entonces imágenes en todas las frecuencias de la emisión energética. Los primeros datos recibidos parecen confirmar la sospecha del incremento en la energía solar emitida. Veremos que nos deparan los datos de los próximos años.
2.- Pero el calentamiento de los años 80, parece que ha sido "planetario", afectando también a otros planetas del sistema solar. La sonda Mars Odyssey (en órbita marciana desde octubre de 2001) ha revelado que también Marte ha experimentado "calentamiento global". La NASA advierte del derretimiento de los casquetes polares de Marte, proceso que pudo iniciarse hace 30 años. Las mismas señales se advierten en Júpiter, cuya atmósfera da muestras de estar sometida a fuertes perturbaciones térmicas. Entre 2009 y 2011, se ha dislocado la banda de nubes ecuatorial-sur. O ha surgido una nueva fuente interna de calor o está recibiendo una radiación desde el exterior superior a la recibida hasta ahora.
También en el resto de planetas gaseosos (como Saturno, observado por la sonda Cassini) se han observado importantes transformaciones desde los años 90. A finales de 2010 se ha desatado una gran tormenta en el hemisferio norte, que en los primeros meses de 2011 ha desprendido una cola de más de 60.000 km de longitud, que puede llegar a dar la vuelta al planeta de los anillos. Según el astrofotógrafo planetario Anthony Wesley, "Nunca he visto nada como esto .., no recuerdo precedentes".
También Neptuno se ha calentado mucho a partir de 1980, según revela un estudio de H.B. Hammel y G.W. Lockwood astrofísicos del observatorio Flagstaff de Arizona, publicado en Geophysics Research en 2007. Y lo mismo ocurre en su satélite Tritón cuya superficie helada se ha vaporizado para aumentar el volumen de su atmósfera.
Si está calentándose todo el sistema planetario (todavía hacen falta más estudios, antes de llegar a una conclusión definitiva) es evidente que La Teoría del Calentamiento Global tendrá que ser revisada.

3.- Científicos del Centro Nacional de Estudios del Espacio de Dinamarca, dirigidos por Henrik Svensmark, estiman que los rayos cósmicos venidos del exterior del Sistema Solar pueden influir notablemente en el Clima. En efecto, al mismo tiempo que suponen un aporte de energía, favorecen la formación de aerosoles en la atmósfera, capaces de constituir núcleos de condensación, en torno a los cuales las moléculas de vapor de agua se agrupan para originar nubes. Svensmark sospecha que este proceso ha sido importante en los cambios climáticos que ha experimentado la Tierra en el pasado. La polémica continúa y la teoría de los rayos cósmicos es hoy en día poco compartida, a falta de nuevas pruebas que la sostengan.

4.- El científico de la Academia Rusa de Ciencias Andrei Dimitriev, propone que nuestro sistema solar está atravesando una nube de partículas cargadas, altamente energéticas, procedente tal vez de una supernova que estalló hace millones de años, y que no solo la Tierra sino incluso el Sol está siendo activado por estas radiaciones. Las pruebas a favor de esta Teoría proceden de la información enviada por las sondas Voyager 1 y Voyager 2, enviadas al espacio en agosto y setiembre de 1977. Se sabe que hay una zona del espacio en la que las radiaciones interestelares detienen el viento solar, marcando la "heliopausa"; a partir de esa frontera, predominan las energías procedentes de las estrellas. Pues bien, los expertos de la NASA están extrañados porque según los datos enviados (fundamentalmente de la Voyager 2) han atravesado la heliopausa antes de lo esperado; parece que la radiación estelar puede con la del Sol y ha empujado esa frontera hasta comprimirla. Las partículas emitidas por el Sol quedan comprimidas y al mismo tiempo la radiación exterior parece ser más fuerte de lo que se esperaba. Ambos efectos pueden llegar a contribuir al calentamiento de todo el Sistema solar.
También el investigador Merav Osher (Nature, diciembre 2009) anuncia que el sistema solar está atravesando una zona muy rica en radiaciones de alta energía. En el 2011, el CERN (Instituto Europeo de Energía Nuclear) inició un nuevo programa para estudiar la recepción en la Tierra de partículas aceleradas y cargadas procedentes de rayos cósmicos.
También el investigador de origen árabe-judío Nasif Nahle (cuyo curriculum puedes ver aquí) ha estudiado la correlación entre el flujo de rayos cósmicos interestelares y la temperatura en las capas de la atmósfera y afirma que esta correspondencia es mayor que la que se obtiene al comparar las temperaturas con las emisiones de CO2. Nahle se coloca entre los escépticos, otorgando al CO2 un papel mucho más modesto como agente climático.

La revista Investigacion y Ciencia (Scientific American) publica en su número de 6 de marzo de 2015, una noticia que ofrece una variante de la hipótesis de los "rayos cósmicos":
....." Se sabe que algunas de las extinciones masivas de nuestro planeta han sido causadas por el impacto de objetos extraterrestres, como el asteroide que hace 65 millones de años impactó cerca de la península de Yucatán y causó la extinción de los dinosaurios. Otras parecen relacionadas con largos períodos de catástrofes geológicas, como erupciones volcánicas continuadas.
Michael Rampino, experto en ciencias de la Tierra de la Universidad de Nueva York, apunta que ambos tipos de cataclismos parecen acontecer con una periodicidad de unos 30 millones de años. Sin embargo, nadie sabe de qué manera el impacto de un objeto extraterrestre podría desencadenar efectos geológicos de larga duración, recuerda el investigador. Según él, la materia oscura podría ser la responsable de ambos fenómenos.
Aunque los científicos desconocen la naturaleza de la materia oscura, su efecto gravitatorio sobre estrellas y galaxias demuestra que esta sustancia abunda en el universo. Por ello, y al igual que ocurre con las nubes de gas y polvo, la acumulación de materia oscura en el plano galáctico podría modificar las órbitas de los cometas y lanzarlos hacia el sistema solar interior.
Rampino cree que la materia oscura también podría afectar directamente a nuestro planeta. Si esta sustancia se compone de partículas de tipo WIMP (siglas inglesas de «partículas masivas que interaccionan débilmente»), estas podrían interaccionar con el núcleo de la Tierra y liberar energía en forma de calor.
En un artículo publicado hace unos días en Montly Notices of the Royal Astronomical Society, Rampino calcula que, en el tiempo que el sistema solar tarda en cruzar el plano galáctico, la interacción con la materia oscura podría llegar a incrementar la temperatura del núcleo terrestre en centenares de grados Celsius. Después, en un proceso que se prolongaría durante millones de años, ese calor emergería a la superficie transportado por penachos de roca caliente que, a su vez, crearían volcanes o rasgarían poco a poco los continentes. Tales fenómenos podrían alterar el clima global e incluso hacer inhóspitas extensas regiones del planeta.
Dennis Kent, del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty, en Nueva York, cree que se trata de una idea interesante. «Uno solo de esos cataclismos podría resultar tolerable para el planeta, pero juntos asestarían un golpe que muchos ecosistemas no podrían soportar», señala. De hecho, agrega, algunos impactos relativamente grandes que no fueron acompañados por una devastación geológica prolongada (tal y como ocurrió con el objeto que hace 35 millones de años se estrelló en lo que hoy es la bahía de Chesapeake) no parecen haber causado daños ecológicos de consideración".....

Como podemos ver, es mucho lo que desconocemos, pero es mucho también el trabajo que se está realizando. Veremos lo que con el paso de los años y el esfuerzo de numerosos científicos honestos nos depara la ciencia del Clima.

Quisiera terminar con una frase del Dr. Roy Spencer, responsable de la precisión, calidad y fidelidad de muchos de los datos que muestro en esta web

..."Con el Ser Humano o sin el Ser Humano, el Clima seguirá cambiando" ....

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